culturaUNAM Museo Universitario del Chopo
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Laboratorio

A partir 9 de octubre, 2025

Restauración abierta

Obra Quetzalcoatlus de Marta Palau

 

Quetzalcoatlus: Un Viaje épico a través de las épocas

 

En 2003, la artista Marta Palau creó la monumental pieza Quetzalcoatlus, concebida específicamente para exhibirse en el Museo Universitario del Chopo dentro de la muestra Zoología fantástica, que celebraba el centenario del edificio. La obra toma su nombre de una criatura prehistórica cuyas dimensiones —cercanas a los diez metros de envergadura— corresponden a las medidas de algunos de los restos fósiles de esta especie, descubiertos y estudiados desde 1971.


Creada con elementos que se encuentran en la naturaleza —papel, hojas, ramas y corteza—, su forma de saurio volador rinde homenaje al antiguo Museo Nacional de Historia Natural, que habitó este recinto entre 1913 y 1964.


Mientras en el pasado las salas exhibieron esqueletos de brontosaurios y mamuts, la artista Marta Palau creó una escultura ligera pero resistente para “hacerla volar” suspendida del techo del museo, estableciendo un nuevo hito entre los especímenes que lo han habitado. Esta escultura conecta la tradición científica con la expresión artística contemporánea, alejándose de los materiales tradicionales para aventurarse en un lenguaje propio.


Así, tras veinte años de resguardo, la delicadeza de sus materiales convierte a Quetzalcoatlus en un desafío para la conservación. La exposición El vuelo de Quetzalcoatlus no es una muestra tradicional. A la manera de paleontólogos, un equipo de restauración explorará las entrañas de la pieza para entender su lógica constructiva y diseñar metodologías contemporáneas de restauración que garanticen su supervivencia material. La fragilidad de la obra es el corazón de la experiencia que queremos compartir con los visitantes.


Durante una primera fase, la sala se transformará en un taller de conservación abierto, vibrante y activo. La obra, antes de volver a montarse suspendida en una de las salas que conserva la altura original del inmueble, reposará en una mesa de trabajo, expuesta no solo para la contemplación, sino para un “análisis fósil” que la revele a los visitantes del museo, quienes podrán ser testigos de la “vida íntima” del proceso restaurativo de una pieza que forma parte de la colección del Museo Universitario del Chopo. Podrán interactuar directamente con los especialistas y observar en tiempo real el meticuloso trabajo de investigación, documentación y rescate. Este acto busca socializar los desafíos, los riesgos y las decisiones fundamentales que se toman día a día en el quehacer profesional del cuidado del patrimonio cultural.


El conocimiento generado se compartirá a diario en la sala por medio de diagramas, fotografías y una exposición de los elementos constitutivos de la pieza y del proceso de restauración. Además, se desplegará un archivo que documenta la construcción original de la obra, creando un diálogo entre el pasado y el presente del objeto.


Una vez que concluya este periodo de investigación y diálogo, el Quetzalcóatlus será suspendido, alcanzando la altura que Palau proyectó originalmente: un vuelo triunfal derivado de un esfuerzo colectivo.


El Museo Universitario del Chopo siempre ha sido un espacio pionero en propuestas de experimentación. Lo efímero, lo procesual y lo performático han tenido aquí una sede que los ha acogido, estudiado y difundido. El vuelo de Quetzalcoatlus no solo continúa esta tradición, sino que además la incorpora a sus propios procesos internos de trabajo, rompiendo con la idea de la exhibición estática y terminada.


Esta muestra busca modificar la concepción de la cultura. Al construirse literalmente ante los ojos del público, la exposición propone que el museo se revele no como un repositorio pasivo de objetos cerrados, sino como un dispositivo cognitivo en movimiento, vivo y plural. Es un espacio donde la producción y la difusión del conocimiento son el acto de exhibición más importante.


El vuelo de Quetzalcoatlus nos permite mostrar, en tiempo real, cómo el arte y la ciencia se vinculan y conviven. Nos interesa socializar que las instituciones culturales son organismos que trabajan en colaboración, donde confluyen propuestas multidisciplinarias para resolver problemas complejos. En última instancia, esta experiencia permite al museo cuestionarse a sí mismo de manera colectiva, abrir sus procesos internos a la comunidad y confirmar su papel como un ente vivo y en constante redefinición cultural.

 

Esta obra opera en resonancia y conversación con la exposición de carácter retrospectivo de la artista Marta Palau en el Museo Universitario de Arte Contemporáneo, MUAC, también de la UNAM.

 

 

 

Fotos: Archivo del Museo Universitario del Chopo

 

 

 

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